Si estás aquí es porque has creado una página web o tienes la intención de hacerlo. Tanto si tu página es personal como si es de una empresa o asociación, debes tener en cuenta que tendrá muy pocas visitas a menos que se sepa de su existencia. Puedes promocionarla fuera de Internet de diferentes formas y con diferentes presupuestos dependiendo de la temática de tu página y del público al que vaya dirigida, pero no debes descuidar la promoción en Internet porque es el lugar a través del cual tus visitantes accederán a tu página.

1) Consideraciones previas
2) ¿Cómo empezar?
3) Buscar y te encuentren
4) Invertir en publicidad

Como sucede fuera de Internet, hay muchos tipos de promoción y diferentes presupuestos que plantearse (incluso una buena promoción gratuita puede ser mucho más rentable en dinero o en visitas que una de pago), pero aconsejamos seguir los siguientes puntos para ajustar las acciones a nuestras necesidades y conseguir la máxima efectividad con el mínimo presupuesto. Este minisite no pretende ser un tratado sobre la promoción online (ni mucho menos) pero sí un pequeño apunte para iniciarse en este mundo. ¡Suerte!

1. Consideraciones previas
Si la página todavía no está creada, se debe hacer con la clara idea de que va a ser promocionada, y por lo tanto debe resultar atractiva visualmente y contar con un mínimo de contenidos que resulten interesantes a nuestros visitantes. En el caso de que ya esté creada, intenta siempre adaptarla al máximo posible buscando espacios para intercambio de links, colocación de banners o cualquier otro método de promoción que consideres oportuno.
Antes de iniciar la promoción de la página, es fundamental que nos asegurémonos de que está completamente terminada y todos sus elementos funcionan correctamente (se ven todas las imágenes, los links apuntan a direcciones correctas, no hay secciones en construcción...) Si conseguimos atraer a un visitante y éste no recibe una buena impresión de nuestra página, lo más seguro es que no vuelva.

2. ¿Cómo empezar?
En cuanto se hayan cumplido los puntos anteriores podemos empezar la promoción, pero debemos ser realistas. Para páginas personales opta por el intercambio de links y banners. Lo mejor es que realices los intercambios con otros webmasters de páginas afines a la tuya, así compartiréis los beneficios de vuestras promociones y el mismo interés de vuestros visitantes sin coste económico alguno. Un buen recurso son los anillos temáticos, que enlazan páginas personales de la misma temática de forma automática, sin necesidad de entrar en contacto con todos los miembros de ese anillo.

3. Buscar y te encuentren
Indexar tu página en un buscador resulta muy útil si se hace bien. Hay diferentes tipos de indexación en buscadores, por ejemplo los que solicitan un título, una breve descripción y unas palabras clave que definan tu página. Cuanto más concretos y definidos sean estos puntos, más fácil resultará a tus potenciales visitantes dar con tu página.
Otros buscadores funcionan como robots buscando las palabras que aparecen en las páginas y asociándolas a las que el usuario introduce para realizar la búsqueda. En este caso es fundamental el uso de los meta tags. Los Meta tags son una parte del código html de la página web en la que se pueden incluir los valores que antes comentábamos (título, descripción, palabras clave...) para que los buscadores preparados para detectarlos, incluyan la página en la que se encuentran entre los resultados de la búsqueda, siempre y cuando se ajusten a los parámetros de la misma. Piensa que si tu página tiene un título adecuado y hay muchas páginas de otros usuarios o empresas que enlacen a ella, aparecerá en posiciones más elevadas en buscadores como Google.
Un mundo a parte son los buscadores humanos, aquellos que cuentan con un equipo de profesionales para indexar cada página garantizando la calidad de los resultados. Normalmente, este tipo de buscadores cuentan con una opción que permite hacer llegar al equipo de indexación la dirección de tu página web. Posteriormente la revisan y clasifican para asegurarse de que tu página está correctamente catalogada y resulte lo más fácil posible de encontrar a todo aquel que realice una búsqueda que se ajuste a los contenidos de la misma. Sin duda es la que ofrece los mejores resultados.

4. Invertir en publicidad
Esta es una opción prácticamente reservada a la mediana y gran empresa si hablamos de aparecer en las páginas con más tráfico, muchas de las cuales no negocian su publicidad directamente con los anunciantes sino que delegan en agencias especializadas.
En el caso de que nuestros potenciales visitantes tengan una tipología muy concreta, es probable que nos interese anunciarnos en páginas con un tráfico menor pero muy concreto. Cabe la posibilidad de que la contratación del espacio publicitario la efectúen los gestores de dicha página y en este caso deberemos considerar más que nunca, frente al coste, el número y la afinidad de las visitas que recibe ese sitio respecto al servicio o producto que ofrecemos en nuestra página.
Si apuestas por la compra de espacios publicitarios en Internet, procura que se muestren en páginas afines a los gustos de tus visitantes, clientes o posibles asociados. Ahorrarás dinero y conseguirás más efectividad.
Recuerda que en muchas ocasiones, el marketing viral (el boca-oído, la recomendación directa entre usuarios o amigos) resulta la forma de publicidad más efectiva y económica: sale gratis :-D Para que sea efectiva el contenido de tu página debe ser de interés, porque si no la cadena de marketing viral se romperá, puesto que nadie sugerirá a sus amigos que visiten su página si no vale la pena.